Mauro Velasquez Fecha: 4/5/2009 loscomentaristas@radiocaravana.com
Para muchos, la victoria de Barcelona sobre Estudiantes en la Plata, el 29 de abril de 1971, es la más importante en la historia del balompié nacional.
Este resultado causó un delirio colectivo En Ecuador. Además, la hazaña tuvo algunos ingredientes que contribuyeron a hacerla inolvidable.
El autor del único gol del partido fue el sacerdote Vasco, Juan Manuel Basurko, quien había llegado silenciosamente a Barcelona, y a los 18 minutos del segundo tiempo en el mismísimo estadio de los pincharratas, había vencido con un derechazo inolvidable al “Bambi” Flores” arquero de los entonces Tri Campeones de la Copa Libertadores de América (1968, 69,70). El rival se mantenía invicto en su cancha en los partidos de Copa.
En su edición del 27 de Abril de 1971, la Revista el Grafico de Argentina había publicado previo a este partido un título que decía “Lo que Canta Estudiantes… Mozo, traiga otra Copa!”. Y hubo algunas líneas de articulo escrito por Oswaldo Ardizzone que ofendieron al punto que la edición del 3 de mayo de 1971 del diario El Universo: “Revista El Grafico ridiculiza a Guayaquil y al once barcelonés”.
Entre otras cosas Ardizzone había escrito: “De acuerdo: por ahí Barcelona es un equipo de la tercera categoría, donde el maestro Spencer está jugando la última parada de su gran carrera goleadora…”.
Existía el antecedente del triunfo de Estudiantes sobre Barcelona por 1-0 en Guayaquil. Y Ardizzone no escatimaba elogios para ponderar a la eficacia de los jugadores de Estudiantes cuando actuaron de visitante: “Resolvieron el partido nada más que con esa organización para encararlo. Con la seguridad y serenidad del equipo que sabe lo que quiere. Que sabe que en ese tipo de confrontaciones no se gana sobrando aunque el rival sea de tercera categoría…”.”…Ya sé que Barcelona es un equipo de tercera categoría, pero el partido era allá, en Guayaquil, con las tribunas de Guayaquil y con los 35 grados de Guayaquil”.
Ese supuesto equipo de Tercera categoría, mostró que era una escuadra llena de coraje y talento, capaz de superar en su propia casa y por la Copa a un equipo experto, justamente, en esos partidos de semifinales de Copa. Y lo venció de manera Inobjetable.
En un despliegue a toda página, al día siguiente de la hazaña, el diario El Universo titulaba en sus grandes caracteres: “Guayaquil vivió momentos de sublime e indescriptible emoción y alegría”, “Público en las calles y plazas gritaba al unísono “Barcelona Campeón”. Pase de Spencer y… gol de Basurko!... Ese fue el relato escueto del narrador que anoche hizo sacudir a la nación ecuatoriana”.
Y en su crónica de aquella jornada memorable continuaba el mismo diario: “Sucedió lo que solamente en el ánimo de los más optimistas se escuchaba, la derrota de un gigante. Había caído el Tricampeón de América. La escuadra albo escarlata de Estudiantes de La Plata, que nunca perdió un partido de Copa en su cancha, acababa de sucumbir ante un conjunto que ellos lo estimaban modesto. Ese trato agigantó la humillación”.
El diario el Clarín de Argentina se asombraba por el resultado, por el hecho que Basurko fuera sacerdote y que todo el dinero que ganaba en el fútbol profesional lo diera a la parroquia.
En ese mismo diario el famoso periodista Luis Alfredo Sciutto, que firmaba con el seudónimo de Diego Lucero, en una crónica titulaba “Dios (y Basurko) con Barcelona”, escribía: “Los muchachos de allá de la línea del Ecuador marcaron a muerte, taparon todos los claros de los caminitos que llevan al gol, mil rebotes pegaron contra sus osamentas, y en un descuido… el travieso curita (Basurko) hizo con un golpe oportunista lo que no pudieron lograr los pincharratas con 200 ataques”.
El Gobierno de entonces impuso una condecoración al merito para el estandarte del Barcelona S.C. Los poetas se inspiraron y compusieron canciones y temas celebrando la gran hazaña. Fue algo memorable.
Es una de las páginas mas bellas que se han escrito en los 74 años de vida de Barcelona y en la historia de nuestro fútbol. Es uno de esos hechos que estampan aún más hondamente la relación de un club con su pueblo.
LOS 20 HEROES DE LA PLATA
Jorge Phoyú (Arquero); Luis Alberto Alayón (Arquero); Walter Cárdenas (Zaguero o Volante); Juan Noriega (Cuarto Zaguero); Edison Valdivia (Zaguero central); Vicente Lecaro (Zaguero); Luciano Macias (Zaguero lateral); Héctor Menéndez (Zaguero); José Paes (Defensa); Jorge Bolaños (Interior); Gerson Teixeira (Volante); Miguel Ángel Coronel (Volante); Pedro Álvarez (Delantero); Juan Manuel Basurko (Delantero); Alberto Spencer (Delantero); Washintong Muñoz (Delantero); Juan Madruñero (Delantero); Anderson Hurtado (Delantero); Kléber Ordóñez (Delantero); Otto Vieira (Entrenador).
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